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Amante del Arte, los poemas y la música como inspiración en mi vida. Medicina para mi futuro, perseverancia en mi presente.

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24.2.12

El casual encanto de Mafalda

Mafalda. 1964-1973
Al sol de hoy, Mafalda ha sido uno de los personajes a los que he seguido desde mi infancia, así como muchos de los que se identifican conmigo esperaban a la noche para que Mafalda saliera con alguna de sus historietas en la tele, son varios los recuerdos por ejemplo el odio que sentía ella por las sopas, su amor por los libros, sus preguntas bastante controversiales, y los casuales abatimientos que tenía cuando se sentía presidente de la república. 

No es ninguna novedad para los que me conocen que soy bastante fanática de ella, y por esta razón quiero compartir con ustedes un par de cositas que lograron que desde siempre me sintiera cautivada, se que varios estarán haciendo memoria en este momento, y los que no ya la abran googleado. 

A simple vista Mafalda era una tira cómica como cualquier otra, pero la verdad era otra. Mafalda en primera instancia iba a ser una historieta para promocionar una nueva línea de electrodomésticos llamada Mansfield, las cuestiones no salieron como se esperaba y lo demás es historia. Mafalda llegó al mundo por la inspiración de Quino (Joaquín Salvador Lavado) el 15 de marzo de 1962 fue posteriormente publicada entre los años 1964 - 1973, siendo su primera fecha el 29 de septiembre de 1964. Una cómica que aparenta ser una tira más con protagonistas infantiles, salvo sus contenidos los cuales suelen ser enfocados a temas de adultos. Las razones: la constante preocupación de Mafalda por la paz mundial, la obsesión de Manolito con el dinero, la forma humana con la que Susanita esperaba casarse y tener hijos como mayor realización de su vida, y a pesar de esto los personajes aún pueden ser vistos por los lectores como niños reales con padres reales y no como "adultos en cuerpos de niño".

Siempre me llamó la atención la acidez y el cinismo con la que Quino plasmaba el sentir nacional en sus tiras cómicas, debemos recordar que durante los años de publicación se desarrollaron eventos muy importantes en la historia tanto mundial como nacional (en Argentina), con mucha frecuencia Mafalda debatía temas como la miseria y el absurdo de la condición humana, se cuestionaba la razón de existir de los pobres y soñaba con un país sin límites de clase. Nos llamaba a enfrentarnos a su peor enemigo "La burocracia" los constantes errores de la autoridad y las múltiples instituciones inútiles, cuestión que es constante a lo largo del tiempo y se mantiene de forma común en los países porque nuestra realidad en Panamá no esta lejos de ser lo que paso en Argentina para esa época. Si bien es cierto utilizaba el pesimismo de la realidad de su entorno para las situaciones no dejaba del lado la ternura con la que siempre llegaba a los lectores y televidentes. 


Mafalda sigue viva, afortunadamente
Mafalda vivió sus momentos de utopía en los que reflexionaba con una exacta dosis de simpleza y profundidad en muchas ocasiones a lo largo de su vida pública, son muchos los ejemplos: cuando soñaba su trabajo perfecto trabajando de intérprete de las Naciones Unidas, Odiaba como antes les mencione la burocracia, vivía aferrada a las noticias de la radio que en ese entonces era un medio de comunicación accesible, pensaba en que formas se debería cambiar la política del país para que no estuviera mas -boca abajo-, habló innumerables veces sobre la guerra de Vietnam, los viajes espaciales, el movimiento tercermundista, el asesinato del Presidente Kennedy, los derechos humanos, el sexo, la represión a los mas débiles, el psicoanálisis, el feminismo defendiendo que el progreso social de la Mujer era una cuestión necesaria, la religión y la lista continua. 

Mafalda en sus 40 y tantos años de existencia no es como cualquier historieta que la gente lee por costumbre, de esas que todo el mundo lee porque carece de sentido. Sus comentarios y ocurrencias fueron el espejo de las inquietudes sociales y políticas de nuestro mundo en los años 60. Representó en ese entonces el inconformismo de la humanidad, y a la vez fe en su generación, tuvo siempre aspiraciones idealistas y utópicas de hacer de este mundo un lugar mejor, envuelta en el pesimismo y la preocupación que todos tenemos y cargamos con el a cuestas en nuestra época actual, por todas aquellas circunstancias que nos aquejan inevitablemente. Traspasando el margen entre las tiras cómicas para convertirse en un personaje de nuestra realidad. 
 






2 comentarios:

  1. No sabía que Mafalda también había estado en televisión. Muy interesante e ilustrativo este artículo. Gracias.

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