Muchas veces luego de alguna situación, altercado, discusión, conversación varia ... etcétera, se queda uno pensando. Dándole vueltas y vueltas a la cuestión y todo queda en pensamientos,
analizando cada frase, cada gesto, cada pausa, en fin todo y nos trasladamos a
otro escenario en el cual avanzamos mientras vamos interpretando a nuestra
forma lo que aquella persona Equis quiso decir.
Entonces que pasa, cuando terminamos
pensando excesivamente? Haciéndonos
preguntas sobre lo que paso, sobre como manejaríamos aquella situación, y de vez en cuando hasta nos
respondemos a nosotros mismos alegando que aquel Equis estaba de mal humor y
bueno, seguimos con nuestras vidas. El error esta en no detenernos, y seguir
pensando y analizando, y toda esta pensadera solo nos traerá mas preguntas sin respuestas, es
este el efecto levadura.
Hagamos una pausa y por un momento,
imaginen cual es el procedimiento para preparar pan, en todas las panaderías que conozco, preparan una masa con
los ingredientes de una receta y luego de mezclarlo todo, llevan horas y horas
para amasar, y esta masa que empezó siendo pequeñita la dejan en reposo y por efecto
de la levadura, termina creciendo y ocupando el doble de su volumen. Al igual
que nuestros pensamientos, esto es lo que ocurre. Todo lo que empezó como una simple conversación, la desarmamos en pequeños fragmentos e intentamos
analizarla, pensando excesivamente buscando una respuesta, terminamos con el
doble de preguntas, algunas con respuestas correctas, otras que ni se acercan a
algo coherente.
Tal como la masa que crece, así mismo lo que empezó como un pensamiento intentando
buscar la quinta pata del gato de una situación, con el pasar del tiempo intenta
buscar otros momentos de nuestras vidas, otras situaciones y como gran cumbre,
termina cuestionando a nosotros mismos, nuestra forma de ser, recalcando cada
una de nuestras derrotas.
A mi parecer, son dos las formas de
pensar excesivamente, una en la que todo gira en torno a lo malo que creemos
que nos han hecho y el otro que tiene vida propia, ya que intentamos responder
a cada una de nuestras necesidades, con respuestas aún más pesimistas. Lo triste del asunto,
es que al pensar así,
es decir demasiado, todas las posibles respuestas, nos parecen muy probables y
resulta muchísimo
mas convincente cuanto más
dramático
sea.
Ahora, todos sabemos que el hecho de pensar
demasiado no tiene efectos beneficiosos, al menos eso es lo que yo pienso. Es
como si nos dedicáramos a verlo todo con unos lentes sucios y con un aumento que no es el que nos
receto el optómetra. A la vez, que terminamos formando nuevos
problemas o viendo alguno donde en realidad no existe, y todo queda confinado a
una existencia miserable en la que vivimos obstinados pensando que Fulano o Mengano nos hace, dice o piensa de tal o cual forma, en todo caso... Si es así, que resolvemos nosotros sabiéndolo? Cuando uno decide buscar respuestas a
algo, de salida debe ir preparado para lo que va a encontrar, si no pues es
mejor no investigar. Y con respecto a aquellos, si no hacen ni dejan hacer, que se vayan a la chingada no?.
La pregunta que quiero hacerte es, Ganas algo que valga la pena pensando tanto?

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