Ningún representante de nuestro Gobierno cumplió con llegar a San Lorenzo, donde los indígenas y la Iglesia católica los esperaban ayer para buscar una solución a las manifestaciones que alcanzaron su sexto día. Al gobierno lo esperaron por cerca de cinco horas. Ellos en cambio decidieron reabrir las vías de la peor manera, con violencia. Si bien es cierto, esta protesta de los indígenas tiene su razón de ser, fundamentada en cosas reales, nada de esto desde el inicio fue un juego de niños.
Detrás de esta lucha se esconde una historia complicada. Existe la aspiración de la etnia Ngäbe-Buglé para mantener íntegros los territorios de su comarca, de esta forma declarando que su territorio no es apto para la explotación minera en Cerro Colorado, Guariviara, Cerro Pelado y Cerro Caballo. Todas estas zonas ricas en minerales.
Ante la presencia de extranjeros en la comarca con la intención de hacer exploraciones y explotaciones, la preocupación llegó hasta los Congresos-máximos, quienes emitieron una decena de resoluciones planteando un rotundo rechazo a los proyectos en dicho territorio, debido a que ellos esperan poder preservar sus tierras.
Los hechos hablan por si solos, el obispo de la Diócesis de David, monseñor José Luis Lacunza, reclamó con molestia que el gobierno actúa "con poca seriedad". Por otro lado, los indígenas exigen que el gobierno prohíba la minería y las hidroeléctricas en la comarca. Quieren que se respete su derecho a la tierra y al legado. Aunado a todo esto, las múltiples ruedas de prensa en las que salieron los títeres del presidente, es decir los miembros del gabinete a negar todo cuanto fuera posible. La frase del día se la ganó el ministro de seguridad, José R. Mulino con estas palabras "El párroco de la comunidad de San félix miente, el representante de esa comunidad esta mintiendo, todas sus tomas son mentira porque esas tomas aéreas son de ayer, y todo lo que ustedes dicen es mentira, nuestros hombres no tienen armas letales" tal parece que el estaba al tanto de otra manifestación, porque en los enfrentamientos que se desarrollaron en Chiriqui lo que abundó fue balas, perdigones, heridos, y hasta muertos.
A la causa indígena se unieron gremios de los obreros y los docentes, principalmente, así como también el frente santeño antiminería y los kunas. En la Transístmica, en Veraguas, en Colón, Bocas del Toro y en David hubieron manifestaciones, la respuesta del gobierno fue enviar antimotines para replegar a los manifestantes. El resultado: al menos 40 personas detenidas, 10 de ellas profesores y 32 trabajadores afiliados al Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción (Suntracs). Los obreros, según el propio sindicato de trabajadores, fueron enviados en cuestión de horas al penal La Joyita. La ‘ley Carcelazo’, aprobada por el gobierno Martinelli en 2009 (previendo este tipo de movimientos) podría dejarlos en prisión hasta por dos años.
Lo que pasó hoy, es historia. Todos pudimos leerlo por medio de las redes sociales, las noticias, y las ruedas de prensa. Fue muy decadente leer tantos y tantos mensajes, muchos tweets con el mismo contenido y la misma frustración, se percibía tanta impotencia y en ese momento me pregunte si realmente ¿Merecemos que estas sean las formas para solucionar los problemas que no solo aquejan a una etnia, nos afecta a todos por igual? Somos reconocidos por ser un país en constante desarrollo, de hecho fuimos elegidos por varios medios internacionales como el mejor destino turístico, el mejor país con desarrollo, tantas cosas que se quedan en tela de duda al ver que tanta gente que solo pelea por sus derechos tiene que sufrir y ser burlada de esta forma.
Paz a las almas de: Jerónimo Montezuma y Francisco Miranda, héroes que dieron su vida por esta lucha. Prohibido OLVIDAR!
No existe mejor mensaje para acabar este note.
¡Cuándo van a entender que nuestro pueblo no se vende ni se compra! Hace 518 años vinieron los conquistadores a engañar a nuestros ancestros con espejitos a cambio de oro, masacraron a nuestra gente. Hoy en pleno siglo XXI somos una nueva generación de lucha, conscientes de lo que tenemos y lo que queremos. Somos pacíficos pero por la defensa de nuestra Döbrö seguiremos en esta pelea, si es necesario, hasta la muerte.
“Estamos decididos a todo, el gobierno ya observó que tenemos fuerza, que somos un pueblo unido y sabemos defender nuestros derechos a costa de todo, por tanto, es importante que nos respete y respete nuestras tierras”

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